Comercio Justo - descripción

El Comercio Justo es una relación comercial basada en el diálogo, la transparencia y el respeto, que busca mayor equidad en el comercio. Contribuye al desarrollo sostenible a través de ofrecer mejores condiciones comerciales y asegurar los derechos de productores y trabajadores más vulnerables.

Además, es una palanca de desarrollo sostenible e innovación que incorpora valor agregado, corrige asimetrías en el comercio local, nacional e internacional y permite una participación más justa principalmente de las empresas de menor tamaño en la productividad del país, y a nivel global en la relación justa entre países de economía fuerte y países pobres y emergentes. En consecuencia, proporciona una herramienta de justicia e inclusión.

Se trata de promover un proceso progresivo y decidido donde las decisiones del comercio y las de los ciudadanos-consumidores, son construidas y acordadas sobre bases éticas y decisiones responsables. No se trata de cuestionar el modelo de economía abierta y global, sino de mirar críticamente aquellas condiciones y prácticas que afirman o impiden realizar los principios del Comercio Justo.

Conceptos esenciales

Realizar operaciones a un valor adecuado, que considere el trabajo que demanda la elaboración de un determinado bien, la preocupación ambiental y condiciones laborales óptimas para que éste se lleve a cabo. La idea es generar acuerdos comerciales equitativos en base a estándares éticos que contribuyan a un desarrollo sostenible.

Este principio surgió aproximadamente hace 40 años, como parte de un movimiento social que vio la necesidad de ayudar a productores marginados del sistema económico. Hoy ya es parte importante en varios países  del mundo que transan diferentes productos a través de este esquema. Esta actitud empresarial eleva la reputación corporativa de la misma, ya que los grupos de interés cada vez valoran más estos principios al comparar a la compañía con su competencia.

Existen diferentes instituciones en el mundo que se preocupan de promover este modelo, pero la más importante es la Organización Mundial del Comercio Justo (WFTO, según sus siglas en inglés). Este organismo define diez principios que las instituciones certificadas deben cumplir en su trabajo diario si quieren adherirse a este tipo de comercio:

1. Creación de oportunidades para los productos en desventaja para combatir la pobreza y lograr un desarrollo sustentable.

2. Transparencia y responsabilidad en la administración y en las relaciones comerciales.

3. Constitución de capacidades para desarrollar la independencia de los productos.

4. Promoción del comercio justo a través de la difusión de información sobre sus prácticas.

5. Pago de un precio justo acordado a través del diálogo y la participación, que permite una producción socialmente justa y ambientalmente amigable.

6. Equidad de género en la remuneración y en las oportunidades de trabajo.

7. Condiciones de trabajo favorables en un ambiente seguro y saludable para los productores.

8. Respeto por los derechos de los niños y niñas garantizados por la Convención de la ONU y por leyes y normas sociales locales.

9. Conservación del medio ambiente por medio de prácticas ambientales y utilización de métodos de producción responsables.

10. Relaciones de comercio basadas en el interés por el bienestar social, económico y ambiental de los pequeños productores, en un marco de solidaridad, confianza y respeto mutuo.

En Chile existen más de 20 Redes de Comercio Justo, en un mercado en desarrollo que va de la mano con una tendencia ciudadana por el consumo responsable. En Octubre de 2012 se creó la Asociación Chilena por el Comercio Justo, entidad que tiene como objetivo velar por la existencia de una normativa de Comercio Justo o FairTrade establecida, clara y legal en el país, de tal manera que las empresas certificadas como Comercio Justo, estén sujetas y suscritas a esta normativa